Periplo en la Red

Wednesday, January 18, 2006


Los nudistas caraqueños deberán esperar...
Pospuesta obra de Spencer Tunick en
Caracas
El Maccsi informó que, por razones logísticas, la instalación urbana nudista que realizaría en Caracas el fotógrafo Spencer Tunick será diferida para el 19 de marzo (día de San José). Las locaciones que habían sido preseleccionadas para este trabajo eran los parques del Este Rómulo Betancourt y Vinicio Adames en Hoyo de la Puerta, las que probablemente serán sustituidas para la nueva data.
El comunicado señala: “El Ministerio de Cultura, la Fundación Museos Nacionales y el Museo de Arte Contemporáneo Sofía Imber informan a la comunidad que de común acuerdo con el artista internacional Spencer Tunick, se tomó la decisión de postergar la realización de su instalación en Caracas, la cual estaba pautada originalmente para el 29 de enero de 2006, para una nueva y definitiva fecha: el domingo 19 de marzo de 2006”.“Razones de naturaleza logística, sustanciales a la producción de este evento, motivan esta decisión.
Usualmente, los proyectos de Spencer Tunick toman un año de preparación; considerando que desde diciembre de 2005 hasta la fecha han transcurrido escasos dos meses, la nueva fecha agrega dos meses más en los cuales será posible afinar aspectos clave para el éxito tales como la seguridad, la propuesta al artista de otras posibles locaciones, que pudieran resultar favorables al desarrollo de su obra, el dispositivo de los participantes en el lugar que el artista decida y el registro audiovisual de la instalación y posterior exposición en el Museo de Arte Contemporáneo Sofía Imber”.
No obstante, el coordinador oficial de esta actividad en Venezuela, Armando Graffe, dijo que la postergación de la llegada de Tunick se debía, entre otros motivos, a la ocupada agenda del artista, quien se encuentra atendiendo exposiciones en Europa y el Caribe, entre éstas, su participación en la Bienal de La Habana. “En ningún momento ha sido por razones de producción. Ya todos los detalles estaban listos”, afirmó el organizador, quien reconoció la incidencia del cierre del viaducto 1 en el aplazamiento.
El comunicado distribuido por el museo a los medios de comunicación social señaló también: “El Maccsi agradece a las casi 5.000 personas que se han registrado para participar a través de la página web www.maccsi-tunick.com.ve, las instamos a mantener el entusiasmo y las invitamos muy cordialmente a seguir de cerca las incidencias de la producción, cuyos detalles informaremos oportunamente”.
Con información tomada de El Nacional

Sunday, January 15, 2006

Desnudo caraqueño

¿Se imaginan un tropel de personas desnudas en alguna plaza de la capital?



Spencer Tunick, el reconocido artista conceptual de fama internacional, estará de visita en el país, en el marco del Foro Social Mundial, cuyo capítulo latinoamericano se llevará a cabo del 24 al 29 de enero de 2006, en Caracas. Realizará una de sus conocidas instalaciones, las cuales reúnen, en un acto voluntario, sin distinción de raza, credo o condición social, a un considerable número de personas desnudas, en lugares públicos, que son retratadas para elaborar una obra que constituye una triple confluencia de sentido: valoriza –en un mismo evento– el sentido escultórico del cuerpo humano, su plasticidad en la configuración de paisajes urbanos y la frontera que el cuerpo mismo representa entre lo público, lo privado y lo “políticamente correcto.” El Ministerio de la Cultura, la Fundación Museos Nacionales y el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber invitan a participar a todos aquellos que así lo deseen, en esta experiencia, ofreciéndoles la oportunidad única de tomar parte en la creación de una obra de arte de resonancia mundial. Para ello es indispensable ser mayor de 18 años de edad y registrarse en este web site. Los participantes recibirán una fotografía, de edición limitada, de este evento. Los voluntarios serán contactados en los días previos al domingo 29 de enero de 2006, fecha en que se realizará esta experiencia, así llueva o brille el sol. Spencer Tunick ha sido reconocido por sus retratos masivos de múltiples desnudos en lugares públicos, a nivel mundial. Su obra, catalogada como una instalación temporal de sitio específico, con sus subsecuentes registros, ha sido elaborada cada vez en diversas ciudades en todo el planeta incluyendo Montreal, Melbourne, Santiago, Sao Paulo, Buenos Aires, Barcelona, entre otros lugares. Miles de voluntarios han tomado parte en las instalaciones, en números que oscilan entre 500 y 7.000 participantes. En la última Bienal de Arte Contemporáneo de Lyon logró reunir a más de 1500 personas.
Los interesados en formar parte de la obra de Tunick pueden registrarse en la página web: http://www.maccsi-tunick.com.ve/

Thursday, January 12, 2006


Bajo tierra

“Buenas tardes señores usuarios, le voy a tomar sólo unos minutos de su valioso tiempo. Estoy pidiendo una ayuda para mi pequeña hija que sufre un trastorno de salud. Muchas gracias, que dios les bendiga”.

Frases como esta forman parte del día a día de los que acostumbran trasladarse a su casa u oficina usando el Metro. Probablemente hace 23 años, cuando se inauguró el sistema de transporte subterráneo capitalino, éste no presentaba un entorno tan particular. Ahora, cinco presidentes después, con una inflación mucho más elevada y con una economía más frágil, los vagones del Metro se han convertido en el lugar de trabajo de numerosas personas –enfermas, desempleadas y ancianos- que se dedican a pedir para subsistir.
Al pasar el torniquete se inicia la experiencia. Niños presurosos pasan ante la mirada amonestadora del operador de la estación, corren a toda velocidad, como si fuera el último tren. Gente agolpada frente a la raya amarilla, personas amontonadas frente a la puerta del vagón, acompañados de gritos: “Deja salir primero” o “Respeta las normas, papá”.
Puertas adentro, un diminuto anciano y una joven embarazada luchan por no desfallecer en medio del viaje. Justo enfrente, dos caballeros sentados cómodamente intercambian chistes y aturden con sus carcajadas.
El punto cumbre se acerca, la transferencia. Luego de desembarcar la mayoría de los pasajeros se enfilan hacia el largo pasillo que recibe a un grupo de personas cuya imagen se simula un grupo de borregos que caminan acompasados y guiados por un pastor (el más veloz o el más apurado).
Falta poco, algunas estaciones nada más. Sin embargo, a la vez falta mucho también. Las escaleras mecánicas se encuentran nuevamente en reparación, un poco de actividad física no afectará a nadie. Salir nuevamente a la superficie es casi como una liberación. Aire ¿fresco?, un cielo, un sol y el recuerdo de que pronto tendrá que tomar el mismo recorrido.

Tuesday, December 27, 2005

Negocio beisbolero

Donde hay gente hay negocio. Los partidos de béisbol profesional han convertido
al estadio Universitario en un pequeño mercado especializado dentro de la
capital



Son casi las siete de la noche y la cola de carros apostados frente al estadio Universitario ya alcanza más allá de lo que puede percibir la mirada. Los autos se mueven lentamente, avanzan poco a poco, a diferencia de las personas que decidieron desplazarse en transporte público, quienes caminan rápidamente huyendo de los amigos de la sombra. Un tropel de gente anuncia la llegada del Metro a la estación, todos caminan al mismo ritmo, unos más veloces que otros y por lo general siempre en grupo.

A pocos metros de la entrada al estadio los buhoneros rodean a los que se dirigen al juego:
— Leones, Leones, la camisa de los Leones, aproveche que se acaban. Tengo de todos los precios y todas las tallas. ¡Llévate la tuya flaca! Claro, a menos que seas del Magallanes.
Más adelante el puesto que vende bandanas y gorras, con precios más solidarios que el resto de las prendas de vestir, acaparan un mayor número de clientes. Los que ya vienen uniformados optan por seguir adelante, prefieren gastar su dinero en comida o bebida.
Dentro del recinto ya no se escucha el acostumbrado “papita, maní, tostón”. La oferta ahora se ha diversificado. Desde cotufas hasta pizzas, que se acompañan con la acostumbrada cerveza, eso sí, en vasos plásticos. “El vidrio es peligroso, uno no sabe como la gente va a reaccionar, y aunque no lo creas el chicle también, por eso no lo venden dentro del estadio. Es casi como un atentado”, comenta un joven a la señorita que le acompaña y que por su semblante es la primera vez que se sienta en alguna de las gradas del Universitario.
No se asuste si dentro del estadio siente que pierde su identidad. De ser una persona con dos nombres, dos apellidos y una cédula, si usted decide comprar cerveza pasará a ser el cejudo o el pelón, y si tiene suerte de ser el único con ojos azules o cabello claro será reconocido como en gringuito o el catirito.
Atrás quedó la polémica que casi pone en peligro la realización de los partidos debido al instrumento legal que prohíbe la publicidad bebidas alcohólicas y otros productos en los estadios y uniformes de los jugadores. Aunque la marca no esté presente, el venezolano no concibe un partido sin cerveza. Así lo dicta la tradición.
Pero el juego sigue adelante, y definitivamente no es lo mismo que verlo por televisión. El tiempo pasa más rápido, casi vuela. El rugido del león y en el fondo algún temas de reggaeton que con sus repetitivos ritmos incita a mover inconscientemente el cuerpo, acompañan el partido. No dude que probablemente afuera habrá algún vendedor ambulante que posterior al encuentro tratará de venderle el afanoso disco que estuvo escuchando mientras los jugadores se preparaban para seguir la contienda.
Como si fuera necesario estimular aún más el consumo dentro del estadio, aparte de las voluptuosas promotoras de cualquier bebida refrescante que se encuentran en la entrada, a mitad de partido el campo se convierte en una fiesta. Cheerleaders al mejor estilo americano, pero sin duda con rasgos venezolanos, mueven sus cuerpos al ritmo de la música. Las acompañan fuertes hombres que tratan de mantener el equilibrio sobre los zancos a la vez que brincan sobre ellos. ¡Ah! Si, también están los que reordenan la arena que dejaron las chicas tras su paso por el escampado, sí, porque el juego debe continuar.
La algarabía aumenta, las cornetas resuenan. El partido ya está por terminar. Apartando el reggaeton y otros toques de actualidad, la tradición que empezó en el país gracias a la selección venezolana conocida como los Héroes del 41 mantiene su esencia, el espíritu es el mismo, solo que ahora está acompañado por algo más de consumismo y publicidad.

Friday, December 16, 2005

Caracas en verde y rojo
La Navidad le sienta bien, estéticamente hablando, a las calles de Caracas. La llegada de los primeros días de diciembre trae consigo, además del tradicional pacheco, el embellecimiento de las calles de nuestra capital. Aunque Caracas sigue siendo la misma, con más colas de lo acostumbrado; las luces, coronas y arbolitos que la adornan le dan un toque especial.
Existen adornos que ya se han convertido en una tradición, por ejemplo el San Nicolás del Centro Comercial Tamanaco o el árbol del Edificio Polar. Otros intentan convertirse en una tradición como el árbol en Plaza Altamira o la iluminación de las calles de Las Mercedes, pero pasaran varios años para que se conviertan en un símbolo de la Navidad capitalina.

Thursday, December 08, 2005


Las bitácoras de Hernan Casciari

Esta semana tuve la dichosa oportunidad de conocer y navegar en uno de los mejores blogs que sin duda existen hasta ahora. El adjetivo "dichosa" quizás suene un poco exagerado, pero la verdad es que su contenido no tiene comparación.
Debo confesar que hasta ahora no conocía ningun blog que me hubiese llamado tanto la atención, y por ende no comprendía mucho su función más allá de ser un simple diario de una persona en cualquier parte del mundo (como aparenta ser éste hasta ahora).
Hernán Casciari, escritor y periodista argentino, reside en Barcelona desde el año 2000, recientemente gano el premio a 'Mejor blog del mundo' en 2005 entregado por Deutsche Welle International.
Definitivamente, Orsai —como se llama su blog— es una excelente recomendación para los que disfrutan vistando blogs.

Thursday, December 01, 2005

Arte abandonado
Andar por las calles de Caracas ya no es lo mismo. Observar el deterioro que las invisibles manos del hampa han causado a importantes obras de arte como el Abra Solar de Alejandro Otero, la Esfera Caracas de Jesús Soto o la Fisicromía Andrés Bello de Carlos Cruz Diez, no pasa desapercibido por el ciudadano común.
Personas interesadas por el asunto no faltan, incluso hasta la Unesco han llegado cartas que exigen preocupadamente llamar la atención de las autoridades encargadas.
Quizás será la indiferencia típica del venezolano lo que ha permitido que este tipo de acciones sigan adelante sin ningún tipo de condena. Lo cierto es que a pesar que existen proyectos como la recuperación de la sede de la Galería de Arte Nacional, y organizaciones como el Metro de Caracas y la Alcaldía Metropolitana se han comprometido a revertir el efecto negativo que ha dejado el paso del tiempo en el patrimonio público, la ineficacia para llevar a cabo este tipo de iniciativas pone en duda al eficiencia de estas medidas.